Pago de cheques falsificados o alterados

Por John Alexander Morales P.
Abogado Especialista en Derecho Administrativo
Especial para Jurídica al día

No en pocas ocasiones ocurre que un banco paga un cheque que
ha sido falsificado o alterado, suscitándose una controversia con el titular de
la cuenta corriente que se ve perjudicado. La polémica gira en torno a cuál de
las partes debe sufrir las consecuencias de ese pago: el banco o el
cuentacorrentista.

El tema de la responsabilidad por el pago de cheques
falsificados o alterados está regulada por el ordenamiento jurídico vigente, en
los artículos 732, 733 y 1391 del Código de Comercio,

Así, los artículos 1391 y 732 se ocupan de la reglamentación
pertinente, en el caso de cheques que el dueño de la chequera no ha perdido, el
primero dentro del régimen propio del contrato de cuenta corriente bancaria, y
el segundo en el marco general de la responsabilidad que corresponde al banco
frente al depositante, por la cancelación de cheques girados en esas condiciones.
Estas normas imponen al banco las consecuencias del pago, pero admiten que se
libere de esa carga en los casos en que la defraudación se deba a culpa del
cuentacorrentista, o de las personas por quienes debe él responder, o cuando no
es oportunamente avisado del fraude.

El artículo 733, aunque también forma parte del régimen
normativo de la responsabilidad originada en el pago de cheques adulterados o
falsificados, circunscribe su ámbito al de aquellos que el dueño de la chequera
ha perdido, disponiendo que si ante esa eventualidad no hubiere dado aviso
oportunamente al banco sólo podrá objetar el pago si la alteración o la
falsificación fueren notorias.

Como puede verse, en ese específico evento, y sin importar
que la pérdida del titulo valor haya sido culposa o no, se invierte la regla de
la responsabilidad a cargo del banco que se adopta en las normas anteriores,
para imponérsela al cliente, en el entendido de que si ha recibido el talonario
respectivo, sin ningún reparo, de traspapelar uno o más formularios, a él le
será atribuible la desatención en su custodia, de manera que será su misma
conducta la que le hará asumir la consecuencias del pago que se realice del
cheque elaborado en uno de esos formatos, sin que en esta hipótesis pueda verse
favorecido con la presunción de responsabilidad a cargo de la entidad bancaria,
principio que sin embargo se excepciona en los casos en que oportunamente entera
al banco de ese hecho, para que se abstenga de efectuar el procedimiento de
pago, y pese a ello lo realiza, lo mismo que cuando el fraude es fácilmente
apreciable, hipótesis en las que es el banco el que debe soportar las
contingencias del pago.

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